Los niños con trastornos del habla y del lenguaje pueden tener dificultades para procesar la información o para pronunciar sus palabras. Lo mismo ocurre con algunos niños con problemas de atención. Es bueno saber qué problemas de atención y de habla y lenguaje tienen en común y en qué se diferencian.

El habla y el lenguaje no son lo mismo. El habla es lo que entra en los sonidos del lenguaje hablado. Hay cuatro elementos que componen el habla: articulación, fonología, voz y fluidez.

Hasta alrededor de los 5 o 6 años, es común que los niños emitan sonidos alterados, sustituyan palabras o tengan problemas para hacer ciertos sonidos. Si su incapacidad para hacer esos sonidos continúa, puede ser un signo de un problema de articulación.

La fonología son los sonidos del lenguaje y se unen para formar palabras. Los niños con problemas fonológicos pueden sustituir constantemente los sonidos que se hacen en la garganta por los sonidos que se hacen en la parte frontal de la boca.

La voz es el tono, el volumen y la calidad del habla. Los niños con problemas de voz pueden sonar roncos, nasales o entrecortados cuando hablan. Es posible que hablen demasiado fuerte o no lo suficientemente alto.

Los niños con problemas de fluidez pueden tartamudear o hacer una pausa en los lugares "incorrectos" cuando hablan.

Si quieres saber más acerca de trastornos de atención y lenguaje llama al experto: Dr. Raúl Rangel Saucedo.